
Podía no haber sido nada si no existiera agujetas en los ojos, ardor en la boca y sangrar el corazón. Solo sentía vacío, incluso a veces menos que eso. Ya no estaba. Pero a la vez se sentía más lleno que nunca. Era una dualidad dificil de explicar. Había algo que (pongámonos dramáticos) en esa catástrofe visceral, no le había conseguido matar (aunque doler, dolía a rabiar)...
Ian no entendía de puntos finales, aún así sabía que ya no volvería, es más, aunque el dolor seguía mordiendo, e iba a morder bastantes noches más, no quería que lo hiciera. No le gustaban las despedidas, era mejor así. Olvidar
Había olvidado como se soñaba, incluso se le estaba olvidando como dormir. Caía por agotamiento, y aún así permanecía en un permanente estado de duermevela, escuchando el tránsito en la calle, las tuberías de aquel viejo edificio en el que residía, o los latidos de su corazón... Ya no soñaba, y aunque creaís que lo vuelvo a repetir, es que no lo hacía ni despierto, cosa que también se le estaba olvidando; y no había cosa que le encantara más a Ian que encontrarse en su cama, en ese momento en el que se encuentra despierto y a la vez dormido, soñando a un lado y al otro, excepto tú, por eso pudiste llevártelo todo, incluso a él, (incluso a ella) quién sabe dónde, pero eso ya es otro tema.
[Lo que nunca supiste es que aunque te amaba con locura no era contigo con quién soñaba]
Texto: Daniel Calderón Martín
Imagen: Getty Images
* La canción del video del post anterior que tanto os ha gustado y que incluso me habéis pedido se llama Seeing Drams de Pawky Maven.
* Muchas gracias por los 100 seguidores