21 de septiembre de 2010

Los clásicos de Grecia y Roma

Hola ¿que tal? Espero que todo ande bien.
Ya estoy por aquí de nuevo y lo hago de un forma especial.
Como sabéis llevo una buena temporada en Bloguzz y hasta ahora no había sido elegido en ninguna promoción, pues por fin me ha tocado, y no ha podido ser en ninguna mejor que " Los clásicos de Grecia y Roma"

RBA Coleccionables nos presenta una nueva colección de cara a este otoño de la mano de la Editorial Gredos (premio nacional a la mejor labor editorial cultural)
Esta colección, a modo de fascículos, es sin duda imprescindible en cualquier estanteria.
Títulos como la Odisea y la Ilíada de Homero, las Tragedias de Esquilo y Sófocles, las Fábulas de Esopo, y la Teogonia de Hesiodo entre otros se presentan en una edición muy cuidada, con un estilo antiguo y en tapas duras, harán las delicias de los lectores de verdad que no pueden dejar esta oportunidad de hacerse con estos grandes títulos a un precio realmente económico.

La colección ya esta en vuestros kioscos con una oferta incial de 3,95 € (La Ilíada) y un segundo fascículo de 9,95 € con la Odisea y La teogonía. A partir de ese momento cada fascículo contiene un libro a 9,95 €. Para los que decidan hacerse con una subscripción hay una oferta especial, regalándote dos tomos y el resto a un euro más barato, 8,95€ (sin costes por el envío).

Para más información clickar este Enlace

15 de agosto de 2010

Caos

Justo ahora cuando menos me lo esperaba todo se volvió del revés.
¿Que coño pasó?
Mi vida ya no es como yo la conocía, ahora está del puñetero revés. Todo es un puto CAOS caóticamente incorrecto. Un terrorífico y desafiante caos que viene y que va, que me zarandea de un lado a otro, y que me hace vomitar, que me vuelve completamente loco, loco, loco, pero loco de verdad...
Todo pinta sinsentido, al fin, en un mundo aburridamente cuerdo, al fin, mi vida es un maldito sinsentido.
No sé como, pero al fin, mi vida tiene horizonte y camina, camina, camina hasta ese Caos que tanto buscaba, hasta todas esas revoluciones que me marean, que me duelen, que me matan, pero que no me provocan miedo.
Al fin estoy aquí, otra vez en aquel puente tambaleante que divide el abismo oscuro en dos lados, sin vértigo, sin prisas, sin descanso...Viviendo instantes de frío, y también de calor, pero viviéndolos.
Ahora nadie me va a quitar todo el sacrificio dado ni el que me queda por dar, ni los sueños, ni los latidos...por muchos palazos que me estén dispuestos a dar, simplemente es cuestión de cojones, y de eso, en este punto, tengo demasiado.
Que nadie se atreva a intentar callarme. Ahora si que si, ya estoy aquí, en medio del fuego cruzado, en el centro del puto Caos, luchando cara a cara con mis sueños








Daniel Calderón Martín
Brandon Flowers.- Crossfire

28 de julio de 2010

Aquel último solsticio I

-Capítulo 1.- Conexión


“Todas las familias dichosas se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera”.


No conseguía traspasar esas letras, ese comienzo, esas primeras palabras de “Anna Karerina” de Tólstoi. Siempre pensé que los libros son los que nos escogen a nosotros y no a la inversa. Siempre hay un motivo oculto que los lleva a elegirnos.Hacía un par de semanas, justo cuando supe la verdad, y llegué a este extraño lugar, que me había escogido, y en esa primera estancia ya me había dejado contra las cuerdas.

Cada día, a las diez y media de la mañana exactamente, ni un minuto de más ni uno de menos, entraba en esta cafetería y me sentaba en este mismo lugar de cara a la barra. Normalmente estaba libre, supongo que por ese aura de soledad y de negrura y por ese abandono que sentía la mesa oculta tras esa esquina. Yo en cambio me sentía realmente cómoda, y era perfecto para lo que había venido a hacer.

Cada día se había convertido en calcado al anterior, monótono, sinónimo… pero hoy era todo diferente, sin auras, ni abandonos, ni barreras hacia la verdad. El camino por primera vez en este tiempo se hallaba libre. Al fin un vínculo directo hacía mi objetivo. Ahora solo enfrentarme al miedo.

-Perdona ¿Puedo sentarme a tu lado?-dijo un joven algo mayor que yo- Es que está todo a rebosar- continuó-Además prometo no molestarte

Asentí sin darme cuenta, dejando que se

sentara a mi lado. Sentí haberme sentido atraída por una extraña energía que brillaba en aquellos iris color avellana y me sentí tremendamente perdida y vulnerable ante ellos, algo que hacía muchísimo tiempo

que no experimentaba.

Un silencio incómodo nos azotó. Ambos absorbíamos en pequeños sorbos una taza de café humeante y nos mirábamos tímidamente de reojo como dos chiquillos

-Me llamo Samuel- dijo de pronto-

-¿No…No…no has dicho que no me ibas a molestar?- Me sentí extraña y violentamente incómoda. Normalmente mi helada frialdad ya ser

via para que no se acercara nadie.

-Si, pero creo que esto

en ti no causa molestia. Creo que todo lo contrario. Creo que estás empezando a preguntarte porque estás tan nerviosa, porque tiemblas y te ruborizas, porque tú corazón bombea tan vertiginosamente, porque apenas puedes mirarme, porque te sientes extrañamente atraída por mí…

-Pero que cojones…

-Lo sé porque también me está pasando a mí y trato de entenderlo- susurró

Sinceramente, en ese momento me entró la necesidad de enviar mi boca a buscar la suya, a desgastarle los labios, a comerle los ojos con mis propios ojos, a arrancarle la ropa y hacer el amor salvajemente con él. De poco me servía que el local estuviera a rebosar. De poco me servía que no lo conociera de antes. De poco me servía en ese momento lo que pensara, si

es que en algún momento algún pensamiento tuviera la osadía de traspasar la blancura y la espesura que teñía mi mente. Solo era algo instintivo, algo reflejo, algo salvaje…

-¿Quién eres?-pregunté

-Ahora mismo no sé quién soy y que soy para ti y a la inversa, pero tengo la necesidad de…

-…de amarnos como nadie lo hubiese hecho antes, de absorbernos el aire de nuestros pulmones…

-…de recorrer cada milímetro de la piel con la lengua, de hacer el amor hasta desfallecer.

-¿Quizás seas esa persona única que dicen que existe en el mundo? Esa persona para mí

-¿Tu alma gemela? Lo dudo, yo no soy nada, soy vacío y tristeza,

soy decepción, soy un error, soy un fantasma, soy solo dolor…

-Eso no es verdad. Eres luz, pero quizás a ti te ciegue.

-No me conoces

-Sabes que te conozco desde siempre

-Tengo secretos.

-Todos los tenemos. Solo hay que liberarse de ellos para que se vaya ese peso que ahoga

-¿Ves a esa mujer en la barra?

-¿La camarera que sonríe?

-Es mi madre biológica y creo que nunca le importó mi existencia.

-Seguro qué…

-Por cierto, me llamo Sara.

-Lo sé

-Y pese a todo sigo recibiendo constantes puñetazos en el estómago y sigue habiendo peso.

[Solo era pregunta ¿mi vida? Solo era un gran interrogante, y estaba cansada de que los demás fueran respuestas, de que fueran complacientes, personas que esperan toda una vida un momento mágico que posiblemente no llegará. Y la miré, y me vi a mi misma en ella...Y en sus ojos...Y en sus ojos...habían tinieblas, por mucho que tratara de fingir sonrisas. No se puede engañar cuando hay vínculos...cuando hay conexiones que van por encima de nosotros.]


Autor: Daniel Calderón Martín

Imágenes: Google

24 de julio de 2010

On

Click... ya estamos aquí.


"No antepondré nunca mis personajes literarios a personajes reales de esta función vital. Nunca. Pero el telón está bajado, y me encuentro, ante la decisión de hacer algo, acabado de dar millones de vueltas siempre en el mismo sitio de siempre. Tengo la sensación de que doy palos de ciego, que no sé donde doy, ni siquiera a donde voy...Tengo la sensación que no se encontrar mi sitio, que ni siquiera tengo sitio y voy de aquí para allá, de aquí para allá, mareado, solo, completamente solo...esperando que comience la función, que comience mi show"


El arte de sentir ya tiene Twitter... Pásate por él twitter.com/elartedesentir

14 de julio de 2010

Off

Estoy un poquillo en estado chof, y no sé porqué....
Supongo que será el calor....
A ver si me pongo al día...con todo. Prometo leeros pronto.

11 de julio de 2010

Hoy nos toca




Uf ya estoy taquicárdico!!! Nos vemos mañana, siendo campeones del mundo, y portatos bien que os quiero ver a todos, bueno un poquito malos podéis ser. Besos

y para que os rias. Que grande Iniesta. Adresinho Iniesta.


6 de julio de 2010

Aquel último solsticio (Introducción)

Aquel último invierno, extremadamente largo y frío, agonizaba en sus últimas horas de vida, aunque el calor pegajoso que venía golpeando la ciudad hacía dias ya lo diera por muerto.
Las helices de los ventiladores del techo se movían con máxima intensidad, haciéndose a milésimas invisibles, dando aire fresco a toda aquella multitud bañada en sudor.
La cafetería "La casa de Gretel" se convirtió en uno de los lugares más populares desde su apertura, hacía ya dos años, por ese encanto y esa mágia que transmitía. Las paredes estaban teñidas de motivos infantiles y literarios. Como si estuvieras metido en un cuento. Incluso sus mesas y altos taburetes tenían forma de arbol, y sus troncos hacía de repisas para multiples libros. Raramente entrabas y encontrabas algún sitio libre, daba igual el día que fuera, siempre estaba lleno hasta la bandera.
El lugar, en aquel último sosticio, debería haber mostrado el mismo aspecto de siempre, la misma gente, el mismo ambiente, pero no sé porqué, si a causa de la energía y/o de la luz, no era así.
Una adolescente buscando respuestas, un escritor de éxito que perdió en algún lugar de su camino la imaginación, una camarera que solo respira venganza, un chico con un secreto oculto, y un hombre deprimido en busca de un pequeño hilo que lo traiga de vuelta. Todos buscan una segunda oportunidad, y sin duda la tendrán, pero esta viene acompañada de algo que tal vez no les guste tanto, la verdad.
No, no era el mismo lugar de siempre, había demasiada tensión.



* Uf! que ganas tenía ya de empezar con otra historía. Algunos me habéis pedido desde que se acabó "Efectos Colaterales" que me pusiera con otra, ya está aquí "Aquel último solsticio"









El lugar, en aquel último solsticio, mostraba el mismo aspecto que siempre, la misma gente, el mismo ambiente, pero no sé porqué, si a causa de la energía, o de la multiple luz

5 de julio de 2010

Sorteo de lotes de libros

Después de mucha espera y de haber dado la tabarra con el crecimiento de la pila de libros, por fin ha llegado el momento tan esperado. Con motivo del 2º Aniversario de Cargada de Libros, ( Cake ) durante este mes de Julio se sortearán más de una treintena de libros entre todos los lectores del blog que deseen participar.

http://es.paperblog.com/sorteo-2o-aniversario-cdl-199120/

– LOS PREMIOS (3 LOTES) –

En este sorteo se regalarán tres lotes de libros a tres afortunados lectores de CDL. He intentado hacer los lotes lo más variados posible teniendo en cuenta los libros con los que disponía. Los diferentes packs son:



El LOTE 1 contiene:

  • La puerta oscura 1: El viajero / David Lozano (SM)
  • Amadis de Gaula (Adaptación en cómic – SM)
  • Únicamente el escándalo / Allegra Gray (Valery)
  • Las chicas de Ames / Jeffrey Zaslow (Planeta)
  • Los pináculos del cielo / Kendall Maison (Vía Magna)
  • No quiero decirte la verdad / Nell Dixon (Oberon)
  • Dos velas para el diablo / Laura Gallego García (SM)
  • Kriptonita en el bolso / Ivan Cotroneo (Libros del Silencio)
  • Gólgota / Leonardo Oyola (Salto de Página)
  • La voz de Lila / Chimo (Libros del Silencio)
  • Relatos de Yásnaia Poliana / Lev Tolstói (Rey Lear)

El LOTE 2 contiene:

  • El mensajero de la verdad / Robert Cornuke (Vía Magna)
  • Fuenteovejuna / Lope de Vega (Adaptación – SM)
  • La lanza sagrada / Craig Smith (Algaida)
  • Temblor / Maggie Stiefvater (SM)
  • Las chicas de Ames / Jeffrey Zaslow (Planeta)
  • Diario de un ama de casa desquiciada / Sue Kaufman (Libros del Asteroide)
  • Harry, revisado / Mark Sarvas (Libros del Silencio)
  • El retrato de Dorian Gray / Oscar Wilde (Austral)
  • A timba abierta / Óscar Urra (Salto de Página)
  • El diario amarillo de Carlota / Gemma Lienas (Destino)
  • Abadía Pesadilla / Thomas Love Peacock ( El olivo azul)
  • La importancia de discutirlo todo / Oscar Wilde (Rey Lear)

El LOTE 3 contiene:

  • El asesino del crucifijo / Chris Carter (Vía Magna)
  • Crimen y castigo / Fiodor Dostoievski (Adaptación – SM)
  • Rosetta / Barbara Ewing (Bóveda)
  • Cuatro hermanas / Jetta Carleton (Libros del Asteroide)
  • Las chicas de Ames / Jeffrey Zaslow (Planeta)
  • Bel: Amor más allá de la muerte / Care Santos (SM)
  • Función en el colegio / Orio Vergani (Libros del Silencio)
  • Ventanilla de cuentos corrientes / Enrique Jardiel Poncela (Rey Lear)
  • Night World 1: Hijas de la noche / L.J. Smith (Destino)
  • El diablo de los ojos verdes / Emilio Carrère (Salto de Página)
  • Nombre de guerra / José de Almada Negreiros (El olivo azul)


– BASES DEL SORTEO –

- Sólo se aceptarán participantes con dirección postal dentro del territorio español (si vivís en el extranjero pero tenéis un domicilio en España donde pueda enviar los libros, podéis participar sin problemas).

- Se aceptarán participantes a partir del 1 de Julio de 2010.

- La fecha límite para participar será el día 30 de Julio de 2010 a las 23:59h.

- Los tres ganadores se harán públicos el día 31 de Julio de 2010 (fecha del aniversario) mediante un post en CDL y mediante un correo electrónico a los ganadores.

- Los ganadores tienen 2 semanas de plazo (hasta el día 15 de Agosto inclusive) para reclamar su premio. Si no lo hacen renuncian a él y se elegirá un nuevo ganador. Para reclamar el premio deberán enviar un e-mail a cargadadelibros[arroba]gmail[punto]com

- El envío de los premios se realizará mediante Correos como Paquete Postal y se notificará a los ganadores el proceso de envío.


– CÓMO PARTICIPAR –

Para participar en el sorteo y ganar uno de los tres lotes que regala CDL debes rellenar el formulario que encontrarás AQUÍ. Una vez rellenado entras automáticamente en el sorteo. Si quieres tener más posibilidades de ganar, puedes ganar puntos extra por realizar ciertas tareas (ser seguidor del blog, twittear el sorteo, hacer un post en tu blog enlazando a esta entrada, etc.). Cuantos más puntos extra tengas más posibilidades tienes de ganar uno de los 3 lotes.


Suerte a todos los que queráis participar

2 de julio de 2010

Mensajes


28/06/2010 03:52


Hola ¿Que tal estás? Espero que bien. Llevo semanas sin dormir bien. Supongo que desearía estar allí, junto a tí, como antes, como siempre. Con nuestras charlas, nuestras risas, nuestras locuras....



28/06/2010 03:57


Hola ¿Que tal estás? Espero que bien. Es cierto que ya ha pasado mucho tiempo y a la vida no se le puede dar tanto margen porque es capaz de hacerte un descosido en cualquier momento. No sabes cuanto te echo de menos........


28/06/2010 04:01


Hola ¿Que tal estás? Espero que bien. No quiero que pienses que fuistes la parte culpable de nuestro distanciamiento, ni tampoco que rebusques un motivo, solo pensé que tenía que separarme de tí porque necesitaba tiempo. Me equivoqué. Cada día que pasa me da más miedo y vergüenza hablar contigo, por eso lo hago con tú contestador........


28/06/2010 04:38


Hola ¿Que tal estás? Espero que bien. Yo estoy fatal porque necesito tenerte cerca de mí. Y antes de que se me olvide debo decirte que tengo miedo de decirte que estoy profundamente enamorado de ti.........

28 de junio de 2010

Ante el espejo

Intento estar a gusto por lo menos conmigo misma, pero no puedo, me importa demasiado lo que digan los demás, lo que hagan todas esas personas que me miran de arriba a abajo, altiva y superficialmente, que miran con pena…Mira que lo intento, créeme, pero las inseguridades me destrozan y dan cabida a un constante aluvión de los complejos. Estoy harta de que me golpeen por todos los lados. ¡Yo solo quiero ser feliz!

Entiende que de vez en cuando mi cabeza no puede más y brotan los sentimientos suicidas. Ya se que no lo compartes, pero entiéndeme. Por lo menos tú, apóyame

No sabes lo difícil que es llevar todo este peso encima y estar sola, y tener miedo a todo..

Entro en pánico cuando me miro ante el espejo, y este me muestra el reflejo de alguien que no quiero ser, alguien débil, horroroso, gordo, deprimido…

Solo quiero sentirme guapa, y delgada, tener confianza…¡Maldita sociedad!

Pero lo que no entiendo, lo que me resulta hasta cómico, es que el mundo me diga que estoy enferma, y que esa enfermedad se llama anorexia






27 de junio de 2010

Efectos Colaterales V (Final)

Si quieres leer el anterior capítulo pulsa Aqui



Nota del Autor.- [Perfectamente esta historia pudo acabar ayer, en el Efectos Colaterales IV, pues ya podíamos considerarla como un final digno a mi parecer, pero realmente la historia no acaba así, la historia tiene un capítulo más, este capítulo que espero que disfrutéis.

No quiero dejar de agradecer a todos los que habéis seguido día a día esta historia sombría, cruda, en blanco y negro… Espero que os haya gustado. Por todos vosotros va esto. Efectos colaterales V.]


--------------------------------------------------------

Y en mis brazos…

Intentaba proteger como fuera ese cuerpo frío, inerte, muerto…

Notaba el sobreesfuerzo de mi corazón por latir por los dos. La sangre borboteaba descontrolada y pintaba de realidad esa danza agónica de sombras que proyectaba la farola de luz intensa contra la pared.

Solo quería cerrar los ojos, e ir donde estuviera él, y abrazarlo hasta que el tiempo decidiera convertirse en eterno, y susurrarle al oído. “Lo siento Steve. Lo siento, de verás. Me perdí”.

…………

………

……

.

-Hola Steve, ¿Qué tal todo? Hace mucho tiempo que no te vengo a ver, entenderás las circunstancias de mi ausencia durante todo este tiempo. Los primeros días en la cárcel fueron un poco agobiantes, incluso claustrofóbicos diría yo, pero luego al final conseguí hacerme con el lugar, era el sitio donde me merecía estar, por lo que no podía permitirme ni un mínimo pensamiento de queja. Nunca comenté cual fue mi delito, me dolía demasiado explicarle al mundo lo que le hice al amor de mi vida, aunque mis silencios y evasivas dieron cabida a muchas hipótesis. Durante mi estancia en aquella penitenciaria no cesaron las palizas, las aberraciones, o las violaciones. No los culpo, son delincuentes al igual que yo, y es cuestión de naturaleza.

Tu libro “Allí donde dejé mi amor” se ha convertido en un éxito sin precedentes en cada uno de los países que ha pisado, consiguiendo la admiración de público y crítica. Te has convertido en un genio con tu primera y única novela, y toda esa negrura de haberte arrancado los sueños no podré quitármela nunca del alma. Ese alarido, esa tortura, esa voz…

Tu madre me vino a ver hace un par de meses, la encontré cambiada, mucho más guapa. No tardamos mucho en ponernos a recordar y a llorar.

Después de la muerte de tu padre se volvió a casar y ha tenido una niña, Stella, me enseñó una foto y ¡se parece tanto a ti! Se le ve muy feliz. Al final recibió la recompensa a una vida sufrida, trabada y trabajada.

Sean acaba de matricularse en la universidad de Columbia, va a estudiar Medicina. Se casó el año pasado y está esperando su primer hijo, Steve. Pero supongo que tú todo esto lo sabes mejor que yo.

Como ves no debes preocuparte por nada, todo va bien. ¿Y yo? Yo estoy bien, todo empieza a ir bien…

-Señor, el horario de visitas se ha acabado. Debe dejar al paciente descansar.

-Un segundo por favor.

Y allí estaba, postrado en la cama, con parálisis en el ochenta y nueve por cierto de su cuerpo, y con esos ojos transparentes, mirada con mirada. Él supo mi verdad, nunca le pude engañar.

-Te quiero Steve- y le di el beso que ambos ansiábamos desde hacía tantos años. Y creí desfallecer entre sus brazos por siempre.

Dejé la habitación de espaldas, sin perderlo de vista, volviendo a latir, y a sentir, volviendo a vivir…

-Sinceramente Samuel, es cierto que has cometido el peor error de tu vida y ya estás pagando un alto precio por él. No creo que una persona como tú merezca la pena de muerte.

-Muchas gracias Ethan, por todo, por dejarme venir a despedirme, por tus palabras, por todo este tiempo… pero yo creo que si merezco morir mañana.

Y recordé sonreír como casi nunca había sonreído, como hacía tiempo que no hacía, como aquellas veces, con él. Y me sentí feliz, vivo, brillante, explosivo… Porque lo había vuelto a ver, porque ese beso estaba chispeando entre mis arterias, porque en sus ojos había un nuevo sueño, nunca dejó de hacerlo: Recuperar el veintidós por cierto de movilidad. Porque lo amé con toda mi alma cada segundo de mi vida…Porque el y yo éramos… Porque conseguimos encontrarnos…

…Mirada con mirada…



[Quince años después de la muerte del gran amor de su vida, Steve Mcklein, a la edad de setenta y cuatro años, y después de conseguir un dieciocho por ciento de movilidad comenzó a escribir su segundo libro, para publicarlo seis años después. El libro, títulado "Aquí donde está mi amor", fué el libro más esperado de todos los tiempos y de nuevo batió todos los records superando a su antecesor. Steve McKlein murió a los noventa y cuatro años a causa de un paro cardiaco]


Autor del Texto: Daniel Calderón Martín
Imagenes: Google y Getty images

26 de junio de 2010

Efectos Colaterales IV

Para leer el anterior capítulo haz click Aquí




Y lloré. Sentí como me desangraba en sudor frío y tenía miedo. Me dolían demasiado todos aquellos agarrones que me desgarraban lo que yo creía ser. Tenía miedo que por jugar me hubiese perdido.

Miré el arma acomodada en mi mano, ya tan habituada a ella, tan estilizada, tan bella, tan mortal… La alcé rápidamente y apunté; quité el seguro y ¡Bang! Comencé a disparar balas fingidas a ese extraño ser que el espejo se había empeñado en reflejarme. Una y otra vez, y otra, y otra más, pero no conseguí apear a ese monstruo de mi cuerpo. Tenía miedo de mí mismo, tenía miedo de ese reflejo, pero tuve que habituarme.

Me sentí mareado y me abandoné en los jirones de un viejo tresillo, aún así sentí hundirme y clavar las rodillas contra el suelo. Agarré, no sin esfuerzos, una botella de whiskey barato ya empezada, deseando que con el contenido irrisorio que quedaba fuera suficiente como para dejar de existir unas horas en esta realidad.

Desperté entumecido. Se me quejaban las magulladuras y los golpes, ya convertidos en moratones. Veía mi mundo dar vueltas entre una extraña y espesa nube de humo. Intenté levantarme y beber algo de agua, pero un dolor punzante, como si me hubiesen golpeado con una barra de acero, me atravesó el cráneo y caí doblado de dolor. Varias veces me sentí al borde de la inconsciencia.

Intenté dormir algo más, sin éxito, pero al menos pude contentarme con permanecer en un ligero estado de duermevela.

A medida que el tiempo corría, la nube se disolvía, las heridas se quejaban menos, las cosas estaban más estáticas y los golpes con la barra de acero dolían menos.

Me desnudé por el camino al baño, dejando por el pasillo la ropa manchada de sangre, sudada, rota…y me metí en la ducha

Solo duré dos minutos, solo ciento veinte segundos y ya estaba derrumbado entre las enormes murallas de la bañera, sentado y dejando que aquella lluvia inventada de múltiples gotas de agua se entremezclaran con las que yo lloraba. No sé cuanto estuve, ni siquiera recuerdo lo que allí pasó, solo recuerdo la sensación de encontrarme solo, enajenado, vacío, muerto…

Cuando conseguí volver en mí me sorprendió una oscuridad tan cerrada, y caí en la cuenta que había olvidado mirar el reloj

Me levanté y salí de la bañera corriendo, desnudo, con las palmas de las manos y la de los pies arrugadas, pintando huella uniformes de mis pasos sobre el suelo.

Tic-Tac Tic-Tac Tic-Tac Tic-Tac. Las doce y veintinueve de la noche.

Me quedé inmóvil, sin pensar en nada, sin latir en nada. Toda una existencia fija en un maldito y simple segundero que iba contra mí. Solo algo, no se el qué, me pegó una patada a la altura del pecho e hizo que volviera a latir, a crear sístoles y diástoles, que volviera a respirar y que el oxígeno llegara a la sangre que iría a mi cerebro a darle fuerzas para pensar.

Me puse algo encima, lo primero que pillé y corrí, no se donde pero corrí…

El barrio extrañamente estaba rodeado de silencios. No habían coches, ni ventanas encendidas, ni siquiera había luna. Todo era oscuridad, una terrible, fría y oscura oscuridad. Y allí en medio estaba yo, absorbido por la misma, solo siendo latidos, solo siendo respiración.

Llegué a la avenida Brady y a medida que avanzaba paso a paso, notaba el aire más corrompido, el silencio dominante más aterrador, la tensión más fiera, tanto que ya hacía daño.

Un grito aullado reventó la calma y esclavizó los silencios ya desterrados. Los gatos callejeros huían y se subían a los tejados. Las ratas escapaban por alguna rendija que daba a parar a alguna cloaca.

Tal vez aquella farola fuera de las pocas que brillaban con tanta intensidad, o esa era la sensación que tenía yo, porque aquella farola casualmente brillaba en aquella esquina y se empeñaba en mostrar una danza agresiva de sombras en la pared.

Tic-Tac Tic-Tac Tic-Tac Tic-Tac Tic-Tac. Las doce y treinta y seis.

-Hijo de puta- gritaba en clave de voz ronca un hombre- Ahora sin tenerme rozando el cuello con tu navaja ya no eres tan fiero ¿eh?

Me detuve en la esquina intentando descender las pulsaciones a la normalidad, intentado escuchar lo que ocurría en la boca de aquel callejón, intentando dejar de intentar.

-Lo siento- gritaba otro hombre que rápidamente reconocí. Era Michael.-Me he equivocado de persona.

Me asomé sigilosamente para espiar y descubrir a un hombre de color, trajeado, golpeando con la misma brutalidad, o quizás más, con la que él me golpeo a mí. Me fijé en el porte de aquel hombre, de espaldas a mí, y deduje que no, Michael no se había equivocado, ese hombre era la persona con la que yo me tenía que reunir, pero ¿Para qué? ¿Quién era?

Michael me descubrió y me miró directamente a los ojos, clavándome, pidiéndome que le salvara la vida al igual que él ya había hecho conmigo. Ciertamente yo hacía ya unas horas que debería estar muerto

Volví a esconderme, a apoyar la espalda contra la pared, a pensar; a descubrir en mi mano la pistola, tan acomodada ya en mi mano, tan estilizada, tan bella, tan mortal…que inconscientemente la había cogido, y que inconscientemente la había mostrado mientras corría por al calle. Seguro que alguien me había visto, pero también era seguro que no era la primera vez que la gente de allí veía una como aquella.

Escuché más golpes, más dolores, más quejas, más insultos, más auxilios en silencio traspasando la pared y llegando a mí…

Solo cerré los ojos y no pensé, no pensé en nada más, solo pensé en mí, en que quizás hacerlo me iba a salvar. No pensé.

Solo me volví, veía a aquel hombre incluso con los ojos cerrados. Solo apreté el gatillo. Solo disparé. Uno, dos, tres. Tres sacudidas, tres sonidos estridentes, luego…luego todo fue silencio.

-Corre imbécil, corre-gritó Michael al pasar por mi lado.

Y volví a abrir lo ojos, y vislumbré a aquel hombre sangrado, retorciéndose de dolor, creando en su rostro extrañas muecas… Solo lo vi, mirada con mirada, y entonces me sentí más especial que nunca, solo durante un segundo y eché a correr…

Solo corrí medio minuto y me corté el alma en dos, mirada con mirada, lo descubrí y volví hacía atrás con las mano invisiblemente ensangrentada, con el dolor de cada paso, de cada respiro…

Aún seguía siendo él, esa nobleza, esa bondad, ese carisma, esa personalidad arrolladora. Todavía lo vi, aún teñido de escarlata y de dolor a él, a mi amigo, a Steve.

Y en mis brazos...

Y lloré… de todo, de rabia, de alegría, de hundimiento.. Lloré.

Tengo miedo a respirar y que hacerlo valga la pena. Tengo miedo a que todo lo hecho salga impune. Tengo miedo a que el sentimiento de culpa logre escapar. Tengo miedo de que esté dolor me mantenga con vida estando él…

él…

él…

en mis brazos...

Mi Steve.



Texto: Daniel Calderón Martín

Imégenes: Google



24 de junio de 2010

Efectos Colaterales III

Para leer el capítulo anterior clicka AQUÍ



Tic-Tac. Tic-Tac. Tic-Tac

Observaba sentado en medio de la oscuridad las imaginarias agujas de un viejo reloj de cuco, una encima de otra, corriendo por encontrarse, corriendo por separarse. A veces pienso que el tiempo pasa demasiado deprisa, otras sin embargo con demasiada dilación.

Había pensado en todas las variantes posibles: huir lo más veloz y lo más lejos posible, ocultarme y vivir con un eterno miedo a que me encontraran, incluso suicidarme…pero ninguna de ellas solucionaba el problema, las cuarenta y ocho horas estaban apunto de extinguirse y yo solo quería que el tiempo, para bien o para mal, acabara ya.

Sentía el lento chorrear del sudor por mi cuerpo, las sacudidas eléctricas por mi espina dorsal, los vuelcos y revuelcos en mi estómago, la lenta asfixia en mis pulmones, el lento y descompasado latido de mi corazón..Pero que digo sentía, las personas muertas hace tiempo que dejan de sentir. Solo escuchaba cientos de pasos a mí alrededor de todas esas personas que venían a por mí, solo veía como la psicosis me arañaba y me enloquecía, y como el aliento de la muerte no dejaba de empañar las ansias de lucha de mi vida.

Clic, salió el cuco y con él una losa que cayó sobre mi espalda y me enterró en alguna dimensión extraña donde notaba el ardor del infierno en las plantas de mi pies. Respiré el primer segundo después de las cuarenta y ocho horas como si acabara de nacer, como si todo se hubiese esfumado… Y un maldito timbrazo en mi mejor momento desde hacía tiempo me despojo de ese segundo mágico y me devolvió de una patada a la realidad.Abrí la puerta, quizás fuera esa, enfrentarme al problema, la mejor opción

-Venga Sam, sorpréndeme y dime que tienes mi pasta

-Me encantaría Michael, pero no, no la tengo

Michael me cogió del cuello, me volteó y me lanzó contra la mesita de la sala de estar, haciéndose esta pequeñas astillas entre mi espalda.

-Tú eres gilipollas, o no te enteras. ¡Joder!- comenzó a patearme allá donde mi ser se interpusiera en la trayectora de su pierna- quién me manda a mí hacer negocios con un niñato del tres al cuarto. ¡Pedazo de hijo de puta! ¿No te has enterado todavía que esto es una maldita pirámide, y que yo, al igual que tú, tengo alguien por encima que me reclama el dinero?- Pero tranquilo yo se como solucionar esto-sonrió sarcásticamente

Ya estaba allí, había llegado ese momento en que todas las imágenes de tu vida se pasan por tu cabeza fotograma a fotograma, todo era luz… todo era mi familia y Steve ¿Steve? ¿Qué sería de él?
¡Ay dios! Como lo echaba de menos.

Me dolía extrañamente el cuerpo, era un dolor superficial, nada comparado con lo que me dolía el alma o el corazón….

-Venga, levanta- gritó encolerizado Michael-¿Quieres ser un hombre? Pues hablemos como hombres-

En un movimiento rápido me introdujo en la boca una Beretta 92 Fs. El sabor metalizado invadía mi lengua a marchas forzadas. Sentía helar en mi paladar

-Mañana 12:30 de la noche. Esquina Wallace con Brady. Si las cosas se complican úsala. Si me tengo que encargar yo, tendré preparado un tiro para tu entrecejo. Te estaré vigilando.

Solo quiero coger esta pistola que hace convulsionar mi cuerpo y apoyarla tímidamente en la sien, y que un disparo limpio y certero arranque de mi cabeza los sesos y los estampe contra la pared. Solo quiero dejar de morir como estoy ahora muerto. Solo quiero dejar de sentir lo que ahora siento. Pero que digo sentir, ¿desde cuando los muertos sienten? ¿Y si no siento que es esto que me revienta por dentro?


Texto: Daniel Calderón Martín
Imágenes: Google


23 de junio de 2010

Leyenda de una noche ficiticia

Mágica es la noche, ya de por sí, con su vestido negro de lunares brillantes, con esa sonrisa del broche lunar a veces llena, a veces menguante… que alumbra y enamora, pero hay una, mi vida, solo una más especial que el resto, esa noche especial en la que todo deja de importar, en la que toda la espera y el esfuerzo dado durante tanto tiempo al fin valen la pena…

Es esa noche, amor, esa noche casi inexistente, o tal vez diferente…es esa noche diurna, llena de luz, esa noche en la que yo nazco y tú mueres. Es esa noche, mi alma, una noche como la de hoy.

Volvemos a tener tiempo, cariño, antes de que te vayas, para desenfrenar las ansias, la pasión, las ganas de nosotros… No sé si será suficiente, nunca lo es, pero quizás esta vez al fin amándonos podamos destruir al tiempo y hacer que este no vaya con tanta rapidez.

Solo espera, mi vida, espera mi llegada que ya voy de camino. Resiste las estocadas de la muerte que llenan de arrugas tu esencia floreada e intenta marchitarte.

¿Y qué, que en nuestra noche haya menos luna? Si con solo tenernos a ti y a mí, esta noche ficticia esta cargada de luz y de pólvora, de magia y de energía.

Solo hagamos el amor una y otra vez, por si el tiempo, si vuelve a vencer, te vuelve a arrancar como polvo de mis brazos, hasta que hayas dejado grabados en mi piel cada recuerdo de tu vida trimestral. Solo abrázame con tus enredaderas, muérdeme los labios, mi cielo, dame savia para beber…Embriágame otro año más con el azahar de tu pelo, tócame y hazme temblar rocío por mi cuerpo, enciende con tus latidos mi fuego, ese fuego que durante mi existencia ha de arder…








Solo quiero engrandecer nuestra leyenda, y ser tuyo, mi primavera, al menos una vez más, y volver a verte, y amarte…y amarte…y amarte eternamente en esta noche de San Juan.



Texto: Daniel Calderón Martín

Imágenes: Google

Si esto significa mucho para tí

* Pausar el reproductor que está al final de la página








-A day to remember.-If it means a lot to you

22 de junio de 2010

Efectos Colaterales II





No te pierdas el comienzo de EFECTOS COLATERALES


Ya sé que no sirve para excusarme, tampoco pretendo hacerlo, pero desde que él se fue, y aunque viviera en una de las metrópolis más grandes del mundo, me sentí completamente solo.

Siempre supe que me costaría horrores su partida, seguir adelante cuando Steve se fuera a la universidad se antojaba complicado, pero incluso en aquella certeza pequé de positivo.

No tardé en adentrarme y perderme en aquellas calles-cloacas buscando quién sabe qué, creo que sucedió algún segundo después de perder de vista aquel autobús, olvidándome en aquel amasijo destartalado de hierro oxidado todo lo que era, mis manos, mis ojos, mi tabique de sujeción, mi mapa de direcciones, y lo que era peor mi aliento.

Y así, faltando todo ello, todo comenzaba a caer por su propio peso, claro que yo por entonces no me daba cuenta y estaba empeñado en volar sin alas por un cielo vacío.

Abandonado en las calles, como un simple y pulgoso can callejero, estás me dieron todo lo que tenían, y curiosamente todo lo que yo necesitaba: libertad, emociones fuertes, riesgos, sueños, oportunidades para ser alguien…

Y entonces pensé en lo orgulloso que se sentiría Steve cuando volviera, aunque interiormente una puta voz me decía constantemente que no regresaría: “¿Acaso se le había perdido algo aquí?”.

De todas maneras, volviera o no, quería ser grande, jugar y arriesgarme, aunque supiera que en los juegos peligrosos siempre es el mismo el que pierde, pero por no tener esa sensación de soledad quise tener un nombre, un respeto, una posición…aunque tuviera que anteponer quimeras en mis vista.

Pasé de un día al otro, de fumar algún tirito para demostrar, por insignificancia, a meterme por la nariz todo tipo de rayas, algunas paralelas, algunas verticales, incluso algunas cruzadas.

Antes de darme cuenta el barrio había conseguido de mí lo que siempre había querido, de lo que nosotros habíamos escapado, absorberte y hacerte parte de su esencia vil, podrida, repugnante…

Y a partir de entonces pasé de tener remotas posibilidades para elegir mi vida a simplemente defenderme, y sobrevivir, del constante aluvión de sacudidas.

Resulta irónico como estando abajo, destruido, arrastrando la lengua y mordiendo el polvo, uno se empeña en que todas sus decisiones, a la desesperada, le arrastren hasta cavar tres metros bajo tierra. Supongo que será cuestión de perspectiva

Y este mundo que me resultaba repulsivo se convirtió en mi hábitat natural. Respiraba porque me excitaba lo prohibido, lo lascivo, el poder que iba obteniendo… Me encantaba seguir jugando cada vez más arriesgado tan solo por sentir esos relámpagos en mi cuello que sodomizaban mi piel. Era mi forma de vivir, y para vivir como yo creía debía hacerlo por encima de mis posibilidades. Y ante ello ya no hay escapatoria, porque de tanto sobrepasarte la línea se hace corta y tú empiezas a necesitar llegar todavía más lejos. Yo aún veía la posibilidad de tensar la cuerda algo más, era pura adicción montar esas funciones en formas de fiestas donde los actores intercambiábamos gramos de cocaína por compañía. Todos sabíamos porque estábamos allí, era cuestión de diferentes vicios.

Y no hay nada peor para una persona como yo que tener vicios, porque eran muy caros, y entonces cuando se rompe la cuerda el peso de la gravedad se vuelve más implacable, y todo comienza a pesar demasiado, y a los tipos de negocios turbios no les importa pisarte un poco el cuello, para que veas como a falta de aire tu alma comienza a engordar algún que otro gramo, por no haber cumplido con el tiempo acordado para saldar cuentas.

.Michael, todavía no tengo lo tuyo

-Sam, no me toques los cojones que bastante sobados los tengo ya, y dame de una puta vez la pasta, porque si no el tío Michael va a tener que ponerse a malas y actuar y no quiero, porque de verdad me caes bien.

-Solo necesito un poco más de tiempo.

-¿Tiempo? ¿No te he dado ya suficiente tiempo?

-Si, pero solo te pido una prórroga más, por favor

-De acuerdo, tienes cuarenta y ocho horas, ni una más y Samuel esta vez va muy en serio, como no tenga mi pasta date por hombre muerto.

Y al pensar que tenía solo cuarenta y ocho horas para devolverle doscientos de los grandes, comencé a darme por muerto, pero también comencé a caer a velocidad vertiginosa a medida que los espejos quiméricos se iban destruyendo en mil pedazos y yo iba descubriendo las verdades que yo mismo me había negado. Y caí… y no sé donde, pero caí, y ya no sé lo que era pero caí… y aún así lo que me quedaba de vida estaría luchando contra las constantes sacudidas del destino.

"Caprichosas son las consecuencias, pero más terribles son los efectos colaterales."


Autor: Daniel Calderón Martín
Imágenes: Google