14 de febrero de 2011

[* Ella *]


[* ella *]

Quisiera ya con el tiempo en pasado, susurrar una de esas historias que se suelen contar entre las últimas luces del ocaso, en uno de esos antiguos y destartalados porches donde desempolvamos todos aquellos recuerdos que tienen cierto regustillo a añejo.

Hablamos de reflexiones que normalmente se desgranan en el tiempo intervalo en que la vida paulatinamente deja de ser vida. En la espera. Hablamos atrevidos de antemano, por lo menos de esa parte de la historia que me pertenece.

Ella….-Suspiro

…hablamos del corazón



He de reconocer que desconocía la terrible dificultad de los finales, y esto lo es, pura despedida… de ti, de lo nuestro. Y después de observar como palabras desgraciadas, creadas equivocadamente, quedan abandonadas y eternamente olvidadas detrás de nubes de tinta azul, debo admitir que justo ahora, en estas mis últimas letras sobre ti (para ti), no se escribir cada una de las palabras que quiero contarte. Imagino que por primera vez te siento como una desconocida, y ello me entristece.

“Todavía veo esa última sonrisa alocada subirse al tercer vagón de aquel tren que te llevó hacia ese lugar del que nunca regresaste. 16:48 en aquella ya eterna estación. Una mirada de estrellas, un segundo detenido y un supuesto “Hasta pronto” (Quizás aquella fuera tú despedida y yo no la supe ver. No hubiese dejado que te marcharas nunca)

Sudor en mis manos, electricidad a ras de piel… ¡Ay! Aquellas mariposas juguetonas… Un segundo más y hubiese caído desmayado, te lo juro, y sinceramente por esto no me hubiera importado; ya sabes cuanto me gustaba soñar / te. En el corazón, entre acordes de aquella canción de Coldplay, que sonaban velozmente a golpe de latido, se entremezclaban sentimientos como palabras que venían a decirme lo mismo. Nunca tuve miedo a confesártelo, pero aquella vez se quedó suspendido en el andén por siempre como el aire, como un suspiro que ni ese mismo aire se pudo llevar: Te quiero… Te quiero tanto – gritaban mis entrañas, pero tú tampoco te lo llevaste (sin duda aquella fue tu despedida) y las puertas cerraron mucho más de lo que en ese momento hube imaginado.”

He de reconocer que en infinitas ocasiones volví al lugar, y esperé a que vinieras a sorprenderme para sorprenderte. Decenas de trenes, cientos de personas, pero ninguno el tuyo, pero ninguna tú. Hubiese sido grandioso. A veces lo veía, el tren que se alejaba volver marcha atrás; a veces lo escuchaba, aquel suspiro abandonado esperarte, y dolía…volvía a doler demasiado no tenerte.

Ya se que me ha costado entender que

debía dejar de esperarte, que ya no volverías… que lo nuestro ya dejó de ser eterno, que lo nuestro ya dejó de ser nuestro. Imagino que era complicado dejarte marchar cuando un instante contigo había sido más especial que el resto de mi vida junta… pero ahora solo puedo decirte adiós, ya no nos queda nada más que tú convirtiéndote en tercera persona, estés donde estés sé feliz; y yo, que fui feliz contigo, comenzando a caminar de nuevo quién sabe donde, sabiendo que aunque tú no estés, aunque yo me vaya estaré enamorado de ti... indiscutiblemente.

Quisiera finalizar con todo esto a lo grande, sin duda lo merece…

Allí en el lugar del principio…

…allí en el lugar del final


donde eternamente… TÚ Y YO.




* Aunque no se ve bien las imágenes.... Si, esto está colgado en aquel lugar.


Daniel Calderón Martín

14 comentarios:

el arte de sentir dijo...

He intentado que cada palabra quedara clara, pero no paran de enloquecer las letras, no se cuál es el motivo... solo quiero que lo leáis, solo quiero que lo leas

Respirando entre palabras. dijo...

Y que hago con el nudo que se hizo en mi garganta?
Puedo asegurarte que me dejaste sin palabras, porque con este escrito, lograste hacerme sentir cada una de tus letras.
Besos

el arte de sentir dijo...

[Respirando entre palabras] Muchas gracias. Me emociona llegar a ti con un escrito tan especial para mí como este, donde todo es tan real, tan mío... Donde me siento desnudo destiñendo sentimientos. Gracias de corazón

Ley dijo...

Es maravilloso, Daniel. Ha sido imposible leerlo las tres veces sin derramar una sola lágrima. Seguro que esa persona también lo recuerda, con y sin textos.
(L)

Jo Grass dijo...

Mi niño, cuanto tiempo desparecido, o es que yo no me había enterado que habías regresado por aquí.

Bueno, pues aquí estamos, disfrutando de la magia, la ternura y la pasión que encienden tus palabras.
Ya te echaba de menos.
Requetebesos

el arte de sentir dijo...

[Ley] De ello estoy seguro :D Me pone los pelos de punta haberte emocionado tanto... No te llegas a imaginar lo importante que es para mí

el arte de sentir dijo...

[Jo Grass] Hasta hace tres días no volví definitivamente, jeje, como ves no te has perdido nada.
Muchas gracias, yo también os echaba muchísimo de menos.

Belle dijo...

Hola. Me siento un poco extraña, como si me hubiera colado en dónde no debía, como si me hubiera metido en medio de algo que no me concierne. Las palabras llegan adentro y expresan mucho más de lo que pudiera parecer.
Daniel, me ha gustado mucho este escrito, a pesar de los sentimientos duros y difíciles de soportar que lleva implícitos.
Saludos y un abrazo.
Belle.

eL aRTe De SeNTiR dijo...

[Belle] Muchas gracias belle, no te has metido en medio de nada, te lo aseguro, aquí estás como en casa, entre amigos, y como amiga te cuento todo lo que me pasa, cada uno de los sentimientos, cada ida de olla xD

Antorelo dijo...

Muy emotivo el texto; es más, yo diría que emocionante.
Saludos

eL aRTe De SeNTiR dijo...

[Antorelo] Muchas gracias Antorelo :)

Deseo dijo...

Solo puedo desearte que no te dure nunca lo que a mi, de lo contrario vas listo.

A mi me ocurrió en 1978

Suerte

Deseo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
eL aRTe De SeNTiR dijo...

[Deseo] Vaya... espero que me dure o no, sea bueno...espero que sepas por donde voy, y gracias