27 de marzo de 2010

Barquitos de papel

He vuelto a callarme, como cada día, aquellas palabras salitradas que protegen el secreto de la espera como nos prometimos aquel cálido día de comienzos de verano en que nos conocimos. Y mientras, sigo esperando en aquel lugar tú regreso, sobreviviendo, a base de recuerdos, a la desesperación que se segrega continuamente en mi alma al descubrir que en un nuevo atardecer sigo solo, sentado en aquella roca donde dejamos eternamente nuestro nombres grabados, observando como la tibieza del mar continúa meciendo delicadamente el barco de papel que liberé ayer, y también al de anteayer…
Quizás todos esos barcos que soltamos juntos, y los que yo continué liberando después, hayan llegado finalmente a su destino, a su puerto seguro, y todos los mensajes que ocultaban en su interior, aquellos secretos inconfesables, ya permanezcan a salvo para siempre en aquel lugar y puedas volver, sin temor, junto a mí, para retomar todo aquello que otros detuvieron, aquello que dejamos pendiente…para recordar con una sonrisa entre los labios y miles de estrellas en nuestros ojos todos esos recuerdos que siguen imponiéndose en mí a todo lo demás y provocando latidos de vida y esperanza…Aquel segundo en que miré extasiado la profundidad que había en aquellos ojos grandes de color avellana, tu sonrisa ingenua, tu cabello dorado parpadeando reflejos del sol…Aquella sonrojación instantánea e inevitable…Aquella palabra que golpeó mi estómago: tu nombre, Manuel…. Aquel intento nervioso de juntar nuestras manos…Aquel primer barquito de papel que decía que nos amaríamos por siempre…Aquella bicicleta roja, oxidada y destartalada, maestra en guiarnos a toda velocidad por el camino de curvas, que bordeaba la costa, y que nos llevaba a aquella pequeña calita secreta que acunaba el mar….Las risas, las sensaciones, los sentimientos, las palabras,…Aquel primer beso que fué intenso y apresurado pero que recuerdo como si fuera eterno…Aquel último abrazo y las lágrimas de la despedida…La promesa.

[Y vuelvo a confesar otro secreto a la mar en otro barquito de papel porqué sé que tarde o temprano llegará a ti, porque tú siempre has sido mi puerto seguro, la única persona que contiene en su interior mis secretos]
.-HUGO.-1973

“Porque este atardecer me provoca alucinaciones que hacen que te vea caminar entre colores ocres y violáceos, pero por mucho que te espero nunca terminas de llegar a mí. Sigo teniendo la ilusión de que esto alguna vez cambie y te acerques lo suficiente como para sorprenderme, entre lágrimas, con tu vuelta”


Texto: Daniel Calderón Martín
Imágenes: Todas encontradas en Google

17 comentarios:

el arte de sentir dijo...

-.Mensaje.-

He dejado todo abierto, pero a la vez cerrado, sé que seréis capaces de al leer sentir esta historia y su verdad. Besos

Ruth dijo...

Mi querido Lein, ya sabes exactamente lo que pienso y he interpretado ;)

Por lo demás decirte que escribes realmente bien, que me encanta el modo que tienes de meterte en la piel y en la historia de cualquier personaje para deleitarnos con genialidades como esta, y para hacer que tus textos puedan ser tan reales como la vida misma.

Besitos.

el arte de sentir dijo...

[Ruth] Jejeje lo has interpretado a la perfección, y lo del guiñito y todo a quedado bien xD.
Muchas gracias Ruth, quería probar una cosa nueva, dar la sensación de que la historia está abierta por todos los lados, que es un gotero de dudas, pero realmente no lo és. Tú te has dado cuenta, jejeje.

GUSSI dijo...

Me gusta historia Lein, me gusta de verdad, estos experimentos es lo que te hacen evolucionar día a día de una manera mostruosa.

Muchos besos querido amigo.

el arte de sentir dijo...

Jajajaja gracias Gussi, por cierto estás como una puta cabra jejeje

acoolgirl dijo...

Muchas veces seguimos esperando aunque sepamos que nunca volverá nada.

Preciosa historia, me ha gustado mucho.

Un besitooo

AZAHARA dijo...

Hola guapo! He cambiado mi dirección del blog, ahora es ésta:

http://azahara78.blogspot.com/

Un besote

Jo Grass dijo...

Me encanta lo de las "palabras salitradas" del inicio porque resumen de forma magistral todo lo que expresas a continuación y liga perfectamente con lo que queda abierto a pesar de que está cerrado, como la salitre que endurece y se cuartea y permite filtrar la emoción!

bello

besos

Rebeca dijo...

Creo que empiezo a dejar de ser una romántica, porqué me parece iluso creer en la eternidad de las cosas, por muy bonito que haya sido, el vivir una espera constante pensando que todo regresara a nosotros, cuando en realidad no regresa.
Y mientras Hugo, sigue lanzando barquitos al mar esperando su puerto seguro, la vida pasa.

el arte de sentir dijo...

[acoolgirl] Creo que es más fácil la espera que afrontar una vida sin él

el arte de sentir dijo...

[Azahara] Me alegro de tu vuelta, me tenías preocupado.

el arte de sentir dijo...

[Jo Grass] No me había fijado pero tienes razón, si liga...Gracias

el arte de sentir dijo...

[Rebeca] Yo creo que se sintió tán solo después de su marcha que empezó a tener la esperanza de que algún día iba a volver por la promesa y se encerró en ese círculo vicioso del que ya no iba a salir. Te digo lo mismo que a acoolgirl. Creo que para él era más sencillo esperar su vuelta que comenzar a vivir sin él

ONUBIUS dijo...

Me vino a la cabeza esos instantes que engrandecemos con el paso del tiempo, cuando niños, o menos niños, se instaura en nosotros la felicidad que estiramos con el paso del tiempo, quizás por no tenerla de igual forma, quizás por querer perpetuarla, el caso es que volver y reencontrarse con sitios y a veces con gente de nuestro pasado, derrumba, por desgracia, muchos altares, por lo demás, dejarse llevar por tus letras es aceptar lo bien que llevas el timón...

Abrazzzusss

Art. dijo...

Gracias por el comentario, espero que encuentres algo que te guste/aporte. Un saludo!

el arte de sentir dijo...

[Onubius] Menudo pensamiento llegó a tu cabeza. La verdad es que tienes toda la razón en lo que dices. Muchas gracias

el arte de sentir dijo...

[Art] Gracias a ti también por pasarte. En eso estamos, en ver si encuentro en tu pequeño mundo el lugar confortable para mí.