25 de marzo de 2010

Cenizas

Vuelvo a terminar un relato que habla de más de lo mismo, tan solo es la unión de las partículas de otros, como un cigarro liado con los restos de tabaco de viejas colillas, igual de fumable pero asqueroso. Siguen ardiendo igual todos esos escritos que hablaban de ti, evocando el humo tóxico que se apresuraba a escapar del rojo carmín de tus labios para crear caminos de ida y vuelta sobre mi piel.
La negrura cada vez más oscura de la parte inferior de mis ojos me suplica el sueño e intento complacerla, pero vuelvo a chocar con el respiro de este eterno duermevela que me zarandea a recorrer la historia biográfica de un ignorante diccionario limitado que no fue capaz de inventar esa palabra que nadie, excepto yo, sintió y que necesito usar para arañar el blanco de una hoja de papel. Quizás entonces aparezcas de nuevo tras mi espalda e introduzcas tus manos por mi cuello para enredar una vez más las yemas de tus dedos con el vello de mi pecho. Quizás entonces intentes introducirte, de refilón, en mi monotemático universo literario y descubrir que por primera vez te dejo leer lo escrito sobre ti antes de que este terminado. Ya daría igual y no tendría que tratar de conjugar palabras complicadas que intenten, sin éxito, describir los hechos extraordinarios que genera el compartir una vida contigo, porque ya tendría en mis manos la palabra inexistente que daría sentido, y vida, a todo esa aglomeración de palabras que diciendo, nunca dijeron nada.






Todo se quema....

...y arde en mi interior...

....tiñendo mis recovecos de cenizas.





[Me descubro otra vez más nerviosamente consumido en la oscuridad de mi habitación, sin tabaco ni café, acompañado exclusivamente por mí agorafobia.
Enciendo la colilla del cigarro de colillas y observo como los dedos que la sujetan están teñidos de ceniza y pienso que quizás la negrura de mis ojos sean las cenizas de unas lágrimas que murieron muchos meses después del día en el que tú lo hiciste. Quizás me atormente no haber sido capaz de encontrar el modo de expresarlo y haberme conformado con decirte un simple Te quiero que para ti fuera suficiente.
Me descubro otra vez más nerviosamente consumido en la oscuridad de mi habitación, sin tabaco ni café, acompañado exclusivamente por una falsa agorafobia, porque a lo único que tengo miedo es a salir y darme cuenta que la vida solo fue vida porque
tú estabas ahí]
Texto: Daniel Calderón Martín
Imágenes: 1ª .- MiGuel Schweiz encontrada en Google
2ª.- Encontrada en Getty Images
3ª.- Encontrada en Google

12 comentarios:

ONUBIUS dijo...

Humo fiel a noches interminables, augurios transitorios o cadena perpetua sobre las rendijas del alma y todo por que ya no esta ahí. La vida se nos puede escapar de entre las manos sin darnos cuenta en tan solo un segundo, estando vivo...o sin estarlo...

Abrazzzusss

Jo Grass dijo...

Esa especie de ardiente melancolía de la añoranza, de la pérdida, de la confusión y el desconcierto, de la melancolía que genera la memoria del ser amado...y que es como muy tuya...me eriza todos los poros de la piel.
Bravo!

Ruth dijo...

Maravillosa descripción de ese momento en el que te das cuenta que lo perdiste todo en un sólo instante. Estremeces con tus líneas. Tienes el don de saberte poner en cualquier piel, ahora sólo tienes que hacer algo grande con él, tarea fácil no? jejeje.

Besitos guapo.

el arte de sentir dijo...

[Onubius] Muchas gracias por pasarte.
Ese humo observando desde arriba el peso de la tristeza, esa cadena que te tiene preso porque un simple segundo puede ser capaz de darte lo mejor como de destrozarte

el arte de sentir dijo...

[Jo Grass] El arte de sentir es tán amplio que da miedo descubrir tán solo un pedazo pequeño. Me encanta empaparme de otras pieles, de otras historias que van de un lado al otro, quizás para algunos resulte ficción, pero tengo la sed de escribir sobre todo lo que ello trae consigo...pero tú todo eso ya lo sabes jejeje. Muchas gracias por el comentario

el arte de sentir dijo...

[Ruth] Muchas gracias. Más que nadie sabes de mi "universo literario" y como intento crecer en él y engrandecerlo. Ya sabes que intento dar un pequeño pasito, ya veremos como transcurre todo.

Deseo dijo...

Ficcion o realidad, a veces es lo mismo y otras no. En mi caso.

No es ficcion que se llevo con ella mi seguridad con los pinceles.

Ahora solo a veces seria posible.

Desde luego en estado normal, Imposible.

Gobina dijo...

Qué bonito escribes¡¡

No es fácil crear imágenes de los sentimientos¡

No todos sentimos igual el dolor, el sufrimiento, la belleza o la armonía...pero, tú llegas a la retina del alma del que te lee...




Eres muy joven si te lo propones llegarás lejos

Saludos.

el arte de sentir dijo...

[Deseo] Muchas gracias por leer este post. Con el tiempo poco a poco todo vuelve a la normalidad, aunque veces esa aparente normalidad, esa falsa calma tan solo es cobardía.

el arte de sentir dijo...

[Gobina] Muchas gracias por tus palabras tan gratificantes,y tan estimulantes, pero sobretodo por haber utilizado parte de tu valioso tiempo en leer mis letras y comentarme.
Estoy contigo, hacer una fotografía de los sentimientos es realmente complicado por lo que dices, porque no todo el mundo siente igual y menos si le añadimos determinadas situaciones...pero es lo que intento, es la base, es el aire para respirar de todo, es lo único que vale la pena, y por eso me siento enganchado con ellos y adicto en intentar desenmascararlos en una sola situación de infinitas que ocurren con cada segundo.
Un saludo

Leyre dijo...

uf...me dejas sin palabras, niño. Maravilloso, como tú y como todo lo que escribes.

el arte de sentir dijo...

[Leyre] Gracias niña, tú siempre mirándome con buenos ojos, jejeje